jueves, 24 de febrero de 2011

De tal palo... tal escritor


   La primera vez que el nombre de Joe Hill comenzó a sonar entre los lectores habituales, fue cuando su primera novela El traje del muerto se situó como numero uno en ventas en Estados Unidos. La obra llegó a España como un magnífico relato de terror, consagrando al joven Hill y otorgándole ese halo de ser el nuevo rey de miedo de la literatura. A mí el libro me gustó, pero no hasta el punto de idolatrar a su autor. Fue, a mi modo de ver, un buen comienzo para alguien que empezaba en este mundillo. Con el éxito de su ópera prima, se publicó una recopilación de relatos breves de terror que Hill había escrito tiempo atrás para algunas revistas especializadas. Se tituló Fantasmas, y aunque contiene cuentos que son originales y divertidos, he de reconocer que dejé el libro a la mitad por tedioso.



   Hace poco, Joe Hill reveló su más profundo secreto y que había conservado bien oculto hasta que su revelación no tuviera las consecuencias que podría tener si se hubiese sabido prematuramente. Es hijo de Stephen King. Así, como suena, resulta que el nuevo rey del terror de la literatura anglosajona es hijo del anterior rey (como toda monarquía que se precie). Explicó que usó (y sigue usando) el seudónimo de Joe Hill para ocultar sus raíces, pues quería labrarse un nombre por el mismo, sin que las editoriales le abriesen las puertas de par en par sólo por su apellido. Este hecho me hizo recapacitar y darle una segunda oportunidad. Recientemente me hice con un ejemplar de su segunda novela Cuernos (de reciente publicación en nuestro país) y he de decir que ahora sí, Hill se ha ganado el sobrenombre de rey o príncipe de la literatura de terror.



   Justo un año después del asesinato de su novia Merrin, Iggy despierta tras una noche de fiesta y borrachera descubriendo que le han salido cuernos. Pronto descubrirá que la gente reacciona de forma muy extraña ante ellos, desvelándole a Ig sus más íntimos secretos, sus más recónditos pensamientos y sus más inconfesables pecados. Este poder se convertirá en una maldición para el pobre Ig, que descubrirá que sus amigos, su novia actual, su familia, sus vecinos, en definitiva todos, le creen culpable del asesinato de Merrin. La vida de Ig se volverá pronto un infierno, pero poco a poco descubrirá que quizás no se esté tan mal en el infierno porque al fin y al cabo él se está convirtiendo en el diablo.



   La novela es mucho más redonda, mejor hilvanada y escrita que su predecesora. Los capítulos cuentan la vida de Ig, no sabiendo nunca si vas a leer uno que transcurra en la actualidad con sus cuernos o uno con un flashback importante que revele como sucedieron ciertos hechos. Esta mezcla de pasado, presente, niñez, adolescencia y madurez me hace un poco recordar al desarrollo de La isla de los cazadores de pájaros. Lo que hace única la obra de Hill y la convierte en un best seller, es su ritmo. No decae en ningún momento, a pesar de que el autor desvela en las primeras 100 páginas lo que la mayoría se guarda para el final. En esas primeras páginas, sabremos quién es el asesino de Merrin, porqué se le culpa a él, etc. No obstante, debemos de avanzar pues los giros que da el argumento a medida que profundiza en los distintos personajes que componen la historia no nos dejarán pestañear. Quizás no tenga ese grado de miedo o terror que si poseía El traje del muerto, pero la historia es tan cautivadora y está tan bien narrada que apenas notaremos esa ausencia hasta el final.



   Sin duda recomendaros este título, que aunque parezca simple a primera vista, encierra un pequeño tesoro. Es fascinante la transformación Kafkiana que sufre Ig, quien era una buena persona y acabará convirtiéndose en un demonio que domina a las serpientes y se revitaliza con el fuego. Un cambio necesario el de meter a una buena persona en el cuerpo de un diablo para hacer el mal y así descubrir a los demonios con forma humana que nos rodean.


miércoles, 23 de febrero de 2011

El Yoga y el Alcohol

 
   Tras una dura investigación de campo y arduos esfuerzos para lograr terminar el estudio, he llegado a la conclusión de que el alcohol tiene los mismos beneficios para el cuerpo humano que el Yoga. Esta afirmación es irrefutable casi al 100%, siendo la otra alternativa que el inventor del Yoga estuviera borracho. A las pruebas me remito:

   - 1ª Postura: Savasana, una posición de relajamiento total:






   - 2ª Postura: Balasana, una posición que trae una sensación de paz y tranquilidad:
 




   - 3ª Postura: Setu Bandha Sarvangasana, esta posición calma el cerebro y recupera piernas cansadas:
 



   - 4ª Postura: Marjayasana, esta posición provoca un masaje suave en la barriga y en la espina dorsal:
 



   - 5ª Postura: Halasana, excelente para el dolor de espaldas y para el insomnio.
 



 
      - 6ª Postura: Dolphin, excelente para los hombros, fortalece tórax, piernas y brazos:





      - 7ª Postura: Salambhasana, una forma efectiva de fortalecer músculos lumbares, piernas y brazos:
 


   - 8ª Postura: Ananda Balasana, esta posición hace un buen masaje en las caderas:



   - 9ª Postura: Malasana, esta posición estira los tobillos y músculos de la espalda:



   - 10ª Postura: Pigeon, tonifica el cuerpo, aumenta la flexibilidad y desestresa su mente:



   ¡Practiquen Yoga!


lunes, 14 de febrero de 2011

La isla de los cazadores de pájaros


   Ojeando algún periódico hace unos días, descubrí una entrevista al galés Peter May, autor del libro La isla de los cazadores de pájaros. Periodista y guionista de cierto éxito en su país, pero más bien escaso por aquí cerca, dejó los diálogos televisivos por su gran pasión: escribir. Tras varias novelas publicadas (esta es la primera traducida al castellano), nos sorprende ahora con la primera de las novelas que compondrán la trilogía de la isla de Lewis, con la que ha ganado el primer premio en el Festival de Novela Negra del Havre en 2010. No sabía decirte el porqué me llamó la atención este título, pero me dejé llevar por mi instinto y me hice con un ejemplar que he devorado en apenas tres días (400 páginas). Me ha agradado muchísimo, resultando una lectura totalmente recomendable y obligada.



   Fin MacLeod, un nativo de la isla que huyó de ella para entrar en la universidad, es un inspector de policía que investiga un crimen brutal en Edimburgo. Con una situación personal al borde del precipicio, con la muerte reciente de su hijo de ocho años y un matrimonio sin amor (muerto mucho antes del trágico suceso), Fin se ve obligado a volver a la isla que lo vio nacer y crecer, al producirse en ella otro asesinato de similares características al ocurrido en la capital de Escocia. Para más inri, la segunda víctima es un antiguo abusón del colegio en la época que estudiaba Fin. Ese regreso a su tierra natal será una catarsis, dónde le abordarán sus recuerdos más recónditos de la infancia, se reencontrará con sus antiguos compañeros de pupitre y con su primer y gran amor. Los fantasmas de una vida que creía haber dejado atrás harán su aparición, y no sólo deberá enfrentarse a ellos sino que además tendrá que descubrir a un asesino al que está obligado a atrapar.



   Lo que hace de La isla de los cazadores de pájaros una gran novela es la maestría con la que Peter May entremezcla las tramas. Consigue que el lector se sumerja en un bucle dónde giran una trama de asesinato puramente de novela negra, intercalada con episodios de la vida personal de Fin. A medida que devoras páginas (pues no se pueden leer, sino devorar..) los secretos que se encontraban escondidos en la mente del protagonista, aflorarán sin control entrelazándose directamente con los sucesos de la actualidad. La relación con los personajes que marcaron de una forma u otra su infancia, su adolescencia, su vida, la manera de afrontar sus pesadillas y sus miedos más íntimos, los sueños de la niñez que no se cumplieron y que se ven solapados por la cruel realidad, historias de traiciones, maltratos, amor correspondido (y no tanto), engaños, hijos secretos, violaciones y mentiras formarán un cóctel que servirá la pluma de May transportando al lector a un relato sumamente bello, que gira entorno a un epicentro que no es otro que el ritual anual de la caza de gugas (unos pájaros bastantes raros). Es una tradición real, dónde un puñado de hombres transcurren dos semanas en una roca gigantesca en medio del océano prácticamente aislados durante ese tiempo. Sólo pueden cazar 2.000 crías de gugas (por las protestas ecologistas y el riesgo de extinción) y hacerlo arriesgando sus propias vidas en resbaladizos desfiladeros. Al parecer son un manjar exquisito, tanto al menos como la magnífica novela de Peter May.

viernes, 11 de febrero de 2011

Perpetuo Wayne


   Este fin de semana llega a las pantallas de nuestros cines la última película de los hermanos Coen (Fargo, No es país para viejos), Valor de Ley. Con ella, hacen un intento por recuperar el sabor auténtico de los westerns que antaño inundaban las salas de todo el mundo. La película tiene la no despreciable cifra de 10 nominaciones a los Óscar que se entregarán este 27 de Marzo. Entre ellos, destacan la nominación a mejor película, a mejor actor principal (el genial y oscarizado el año pasado Jeff Bridges) o a la mejor actriz secundaria para la debutante Hailee Steinfield a sus escasas 14 primaveras.



   Valor de Ley es un remake o versión de otra cinta de 1969 con el mismo título, basado a su vez en una novela de Charles Portis. Reunió un elenco entonces encabezado por John Wayne, Glen Campbell, Robert Duvall o Dennis Hoper. Se puede considerar un clásico del género, pues supuso para su mayor icono, Wayne, el único Óscar de su carrera (además también obtuvo por el papel del alguacil Cogburn el Globo de Oro y el Golden Laurel de ese año).

   Dicen los hermanos Coen que Wayne no es un referente de su generación, y quizá tengan razón. Que no se trata de un homenaje o un híbrido, sino que es otra forma de contar la misma historia. Se refieren, con acierto, a que la versión de 1969 quizás no respetara exactamente el texto de la novela original, saltándose situaciones con cierto humor negro y cambiando el final de la misma (quizás por la censura y la época en la que se realizó). El libro se centra más en la visión de una niña de 14 años que contrata al tuerto y alcohólico Cogburn para vengar la muerte de su padre a manos del cobarde Chaney. Es mucho más duro, con más violencia explícita que quizás se suavizó en la versión protagonizada por Wayne. Espero que los Coen hagan honor a su fama y disfrutar tras muchos años de espera, de un western crepuscular.



miércoles, 9 de febrero de 2011

Fe de erratas

  
   Algunas veces (pocas espero) no me da tiempo de repasar un post o simplemente se me pasa algún fallo ortográfico o gramatical por las prisas en la redacción del texto y espero que sepáis perdonarme por ello. Sin embargo, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra... y para muestra un botón: es bien sabido que mis compañeros médicos escriben de forma ilegible (se lo enseñan en la facultad creo, aunque ahora con el Diraya ya no tienen excusa) pero a veces tampoco se paran a repasar lo que han escrito. Estos fragmentos que recojo a continuación son todos reales, pertenecientes a informes redactados por facultativos hospitalarios:

   - El paciente rechazó la auptosia.

   - Resbaló en el hielo y sus piernas fueron en direcciones opuestas a primeros de diciembre.

   - Para cuando ingresó, su corazón había dejado de latir y se encontraba mucho mejor.

   - Al segundo día la rodilla estaba mucho mejor y al tercero había desaparecido completamente.

   - El paciente se ha olvidado los glóbulos blancos en otro hospital.

   - La paciente experimenta dolor en el pecho si se tumba de lado izquierdo durante un año.

   - El paciente está deprimido desde que comenzó a visitarme en 1983.

   - La paciente no para de llorar, también parece que está deprimida.

   - El paciente dejó el hospital sintiéndose mejor, salvo por sus dolencias originales.

   - Sujeto varón de 69 años, decrépito pero de aspecto sano. Estado mental activo, pero olvidadizo.

   - La paciente expiró en el suelo tranquilamente.

   - La piel estaba húmeda y seca.

   - El examen rectal reveló una tiroides de tamaño normal.

   - Afirma que ha sufrido estreñimiento durante toda su vida, hasta 1989 cuando se divorció.

   - El paciente presenta dolores de cabeza ocasionales, constantes e infrecuentes.

   - El paciente gozaba de buena salud hasta que se estrelló su avioneta.

   Desde aquí pedir perdón por si en un futuro vez detectan algún que otro gazapo "perdonable" en mi blog. Pero ya saben que el que tiene boca se equivoca.. y el que escribe también.


martes, 8 de febrero de 2011

El gigante que se resiste a caer


   El galés Kent Follet vuelve al escenario literario actual con su última obra La caída de los gigantes. Avisa que no es más que el comienzo de una trilogía que dedicará al siglo XX, y en esta abarcará los primeros años del siglo hasta 1924, con La Primer Guerra Mundial como telón de fondo, prepárese el lector para sumergirse en unas historias ficticias mezcladas con la realidad más absoluta de no hace tanto tiempo. Cómo según dice Follet, es la historia de nuestros abuelos, de nuestros padres, y todo lo que aparece en la novela sucedió o pudo haber sucedido (en referencia a cuando se cruzan personajes históricos con ficticios).

   Si los Pilares de la Tierra, la acción giraba en torno a la construcción de una catedral, en La caída de los gigantes nos mostrará cómo se gesta una gran guerra, con sus intrigas de embajadas, sus intereses políticos y financieros, su espionaje camuflado, sus amores prohibidos, bodas secretas, adulterios, embarazos no deseados e hijos bastardos, luchas sindicales y políticas, etc. Con la invención de cinco familias ubicadas en los países claves para contar la historia (Galeses, Británicos, Americanos, Rusos y Alemanes), Follet narra a su manera su particular versión de aquellos años convulsos y de cómo cambiaron el mundo.



   Tengo la convicción que Kent Follet es un maestro para contar una historia dentro de un concreto marco histórico. Me encantan sus novelas ambientadas en La Segunda Guerra Mundial como El ojo de la aguja o el Códice Rebeca. Sin embargo, en esta ocasión peca quizás de previsible. A pesar de su extensísima trama (más de mil páginas) no te aburres en ningún momento y devoras hojas con avídez, pero si eres un poco ducho en Historia y conoces más o menos como se desarrollaron parte de los acontecimientos, te encontrarás fases que resulten un ir y venir constante para terminar en un punto que ya conoces. Me refiero por ejemplo a la parte en la que se decidía si los países entrarían en guerra o no. Muchas son las tramas o intentos por parte de algunos de los protagonistas para evitar la Gran Guerra (durante casi 300 páginas), pero en el fondo sabes que se va a producir y que todos las tentativas resultarán en balde.



   En resumen, es una novela muy del estilo del escritor galés, con grandes intrigas políticas y amorosas,la lucha de clases entre nobleza y obreros, la pelea constante por los derechos de las mujeres y los retratos de personajes que escribieron sus nombres en los libros de historia (Churchill, Lennin, Nicolás II, Woodrow Wilson, etc). Si usted conoce poco de la historia del siglo XX, la novela le cautivará todavía más, donándole además de unas historias profundas, un retrato objetivo de cómo era la vida en aquellos momentos en los principales focos del planeta y de los acontecimientos que contribuyeron a que el mundo actual sea hoy como es (Primera Guerra Mundial, La Revolución Rusa, Las luchas de clases, raza o sexo, etc..).



   La segunda parte de la trilogía, tiene un comienzo cuando al final de La caída de los gigantes, se menciona que han arrestado a un tal Adolf Hitler como cabecilla de una pequeña rebelión. Se me antoja una continuación memorable, pues Follet se mueve como pez en el agua en el terreno de La Segunda Guerra Mundial y podremos seguir la evolución de los distintos personajes presentados en esta primera entrega (imagino ya al diplomático alemán Walter conspirar en la sombra contra el Tercer Reich o al joven ruso Lev convertirse un gánster especializado en quebrantar la Ley Seca...). Prevista para 2012, sólo podemos esperar que Follet siga empeñado en ser ese gigante literario que se resiste a caer.

El arte de la guerra

  
   La mayoría de los juegos que se anuncian a bombo y platillo, después causan una gran decepción al no ofrecer todas las cualidades que prometieron al principio. Esto, sin embargo, no ocurre con los juegos Gears of War y Gears of War 2, donde los chicos de Epic Games han ofrecido incluso más de lo que se esperaban. El resultado es un shooter épico, que marca un estilo propio, millonario en ventas y que se convirtió por méritos propios en el icono de la XBOX de Microsoft.




   Existen juegos que por alguna razón u otra, han marcado un antes y después en el mundillo de la videodiversión. El primer Gears of War es uno de ellos. No sabría decirte el porqué, pues son varias las razones, pero es seguro que es un clásico de esos que nunca faltarán en las estanterías de las tiendas por mucho que pasen los años. Su segunda entrega, GOW 2, es bastante continuista y con alguna mejora visual, por lo que estamos ante una continuación fantástica. Se suele decir que "nunca segundas partes fueron buenas, menos la del Quijote..." pues bien quizás podríamos cambiar en la frase al triste hidalgo de Castilla por el aguerrido y rudo sargento Marcus Phoenix.



   En un mercado dónde los llamados Shooters son el producto estrella, e incluso lo saturan, innovar en este aspecto se antoja sumamente complicado. ¿Cómo lo han conseguido con Gears of War? Simplente haciendo un producto sin fisuras, dónde la innovación la encontramos en la perfección de todas sus características: gráficamente insuperable y con un marcado aspecto cinematográfico visualmente hablando, un sistema de combate basado en tácticas militares auténticas, con una I.A. de los enemigos muy alta y una variedad e imaginación notables en el armamento, una historia y una ambientación cautivadoras (de hecho se han publicado una serie de novelas y cómics para completarla), una banda sonora espléndida, unas gotas de gore para calmar a sus seguidores y un multijugador on line que sigue siendo a día de hoy el más solicitado para los jugones de la red.


   ¿Arriesgaron cuando decidieron hacer un shooter en tercera persona? Yo creo que sí, pero que acertaron de pleno. Que te metas en la piel del sargento Phoenix es parte de la historia y absolutamente necesario para una correcta evolución de la historia y personalidad de los distintos personajes. Además, el fantástico sistema de coberturas es en parte posible gracias a ello. Otro de los puntos fuertes es su variedad. Se nos plantean situaciones de las más variopintas a lo largo de las campañas de ambos títulos, haciendo que en ningún momento se te haga repetitivo y que tengas que tener la sangre fría para adaptarte a los cambios y a las técnicas que se precisan en cada situación para salir airoso.

   En definitiva, un 9,5 se me antoja justo para cada una de las entregas, si bien pueden subir hasta el 10 si alargan algo la campaña individual. Para este año, esta previsto la salida de Gears of War 3, por lo que parece que quedan aún muchas batallas que librar para vencer la guerra con los temibles Locust.


lunes, 31 de enero de 2011

Quebrantando la Omertá...


   Eres Vitto Scaletta, un emigrante italiano en América que en su juventud acabó en prisión por cometer pequeños delitos para ganarse la vida. A cambio de tu indulto, te alistaste y te mandaron al frente a pelear contra los hombres de Musolini en tu vieja Italia natal. Herido en combate sin secuelas, regresas a tu ciudad Empire City ya como hombre libre. Visitas a tu familia y te das cuenta que la situación no ha cambiado, con graves problemas financieros agravados por las deudas que ha dejado en herencia tu malogrado padre. Ahora tiene dos caminos: trabajar como un honrado ciudadano para ganar un salario ridículo que apenas te llegue para comer, o reunir una pequeña fortuna labrándote un nombre y una reputación dentro del crimen organizado. Dime con quién andas y te diré quién eres. Así comienza tu aventura en Mafia II, el nuevo juego de los chicos de 2K Czech.


   Aunque en sí, el juego es una continuación del exitoso Mafia de hace unos años (donde descubrimos un sandbox muy original con una ambientación, una historia y una jugabilidad que hicieron las delicias de los jugadores) podemos afirmar que no se parecen en demasía ambos títulos. En esta ocasión, Mafia II no es un sandbox, es básicamente un juego de acción sustentado en tres pilares: historia (escenas de vídeo), conducción y combates.

   La historia es el punto fuerte de este título. En ella veremos el ascenso de Vitto en su carrera como mafioso hasta entrar en "la familia", y también seremos testigos directos de los inconvenientes de dedicarse al mundo del crimen. Cuenta con un buen guión, un doblaje aceptable en castellano (muy importante este dato), una banda sonora muy acorde con la época y una ambientación espectacular (sin duda lo mejor del juego). Me han gustado mucho los giros en la historia (que coinciden con los éxitos y fracasos de nuestro protagonista) y le otorgan ese punto de originalidad (cambio escenario nevado a primaveral o la evolución musical y automovilística que sufre el juego tras un periodo que transcurrirá en la cárcel es de lo más destacado...) que todo título precisa. No obstante, peca de abusar mucho de las escenas cinematográficas, aunque quizás sea necesario ese sacrificio para construir una historia decente y creíble.



   La conducción es muy importante para el desarrollo del juego. Para ello, al estilo GTA, podremos hacernos con cualquiera de los modelos representados. El manejo es sencillo y no presenta demasiadas dificultades hacerte con el control. Además, la policía mirará para otro lado si cometes alguna infracción menor como saltarte un semáforo en rojo o un adelantamiento por la izquierda (sin embargo si te perseguirán si chocas contra ellos o te ven robando un auto). De todas formas, es relativamente sencillo dar esquinazo a la pasma, basta con apretar un poco el acelerador y pronto los despistaremos. En el lado negativo, tenemos quizás el inconveniente de que en la mayoría de las ocasiones, la fase de conducción es tener que ir de un punto al otro extremo del mapa para continuar con la misión, no abundan las persecuciones a pesar de que las pocas que hay son bastantes espectaculares.

   La acción se divide en dos bien diferenciadas: por un lado, encontramos esas peleas callejeras en las que tendremos que emplear los puños (y alguna patada que otra) para rendir cuentas con nuestro adversario. El sistema de combos es original y de fácil manejo, por lo que pronto serás todo un experto matón. Por otro lado, tenemos los tiroteos. Disponemos de una buena variedad de armas (aunque no hay nada como calzarte tu traje con gabardina y liarte a tiros con la mítica Thompson...) y el sistema de coberturas es óptimo y creíble (con algunos elementos destructibles que hacen que no te puedas parar mucho en el mismo sitio). Además, encontraremos alguna que otra fase de sigilo, para que no se haga demasiado repetitivo.



   Sin embargo, se han echado en falta algunas misiones secundarias que ayuden a explorar y descubrir Empery Bay. Llama poderosamente la atención la relativa facilidad del juego, no poniendo en aprietos al jugador casi nunca. Además hay que resaltar que sólo haya tiendas de armas y de ropa en la ciudad y que el dependiente sea siempre el mismo en cada negocio del mismo tipo (le resta credibilidad que si hay ocho gasolineras distintas, el dependiente sea el mismo en todas ellas, a menos que sean ocho gemelos...). Esto unido a que gráficamente tiene varios fallos y algún que otro bug, hace pensar que esta franquicia (pues el final abierto confirma que habrá un Mafia III) tiene mucho margen de mejora para superar el 7 que le doy a esta su segunda entrega. Quizás podrían reverlarnos más datos sobre esta futura aventura, pero hasta ahora no lo han hecho... será cosa de la Omertá.

domingo, 30 de enero de 2011

Reinventando el Renacimiento


   Cuando Ubisoft anunció la tercera entrega de Assassin´s Creed, en el mismo marco histórico que la segunda parte (Renacimiento italiano) y con el mismo protagonista (Ezio Auditore), todos pensamos que se trataría de una expansión de una duración considerable que contentara la espera de los fans. Sin embargo, AC: La hermandad es todo un juego, más completo si cabe que su predecesor y con el que finaliza la historia y venganza del joven Ezio sobre el clan de los Borgia.



   En esta ocasión, nos encontramos en una sola ciudad, eso si, una urbe inmensa: Roma. Es un placer, para los que conozcan la ciudad, contemplar los sitios famosos de la ciudad eterna, como El Coliseo, El Panteón, El Vaticano, etc. Además, muchas de las misiones se desarrollarán en estos marcos inconmensurables, pudiendo disfrutar del gran nivel de detalle con el que están modelados y su increíble realismo. Otro dato que diferencia a esta segunda entrega de las aventuras de Ezio frente a la primera, es que podremos formar una hermandad, un grupo de asesinos que nos serán de muchísima ayuda en algunas fases del juego. Esto nivela un poco las fuerzas ante la inmensidad de soldados enemigos que encontraremos por el mapeado. Este hecho en particular me ha parecido todo un acierto, y espero que no caiga en saco roto para futuros juegos de la franquicia.


   Otro aspecto que han retocado, han sido que las fases que en AC II eran sólo plataformeras (Tumbas de asesinos), ahora (Guaridas de los seguidores de Rómulo) se mezclan con fases de lucha, de persecuciones plataformeras o a caballo, lo que le da algo de variedad. Para afinar más todavía, debemos de destruir cuatro máquinas que nuestro aliado Da Vinci se ha visto obligado a construir para Los Borgia (y que son todas diseños reales de Da Vinci) lo que nos llevará a diferentes ubicaciones de Italia en unas fases en las que se combinarán el sigilo y acciones de combate en vehículo (Un primitivo tanque, un carro con ametralladora, una barca de guerra y el posiblemente primer diseño de Ala Delta de la historia). Todo esto, adornado con las distintas misiones secundarias y retos de los diferentes gremios (Cortesanas, Asesinos, Ladrones y Mercenarios) y con el toque más "rolero" de poder comprar edificios, mejorar armas y armadura, etc. Y para completar el puzzle, encontraremos otra novedad con las llamadas Torres Borgia, que marcaran su zona de influencia, y que deberemos de quemar tras acabar antes con su correspondiente capitán.



   La historia está bien hilvanada, con ligeras lagunas y quizás un final no demasiado claro, pero eso en parte es la esencia y el atractivo de esta serie. Pues bien, con todas esas novedades, además de los alicientes habituales (recogidas de plumas, estandartes, tesoros...) el juego va perdiendo interés a medida que avanzas hasta dedicarte prácticamente a las misiones principales para acabarlo cuanto antes. Pienso que son tantas las cosas por hacer, que al final acabas un poco extasiado, pues al fin y al cabo se trata siempre de ir a un sitio a matar a alguien. Quizás si hubiese menos contenidos, reduciendo quizás con eso la duración del juego, esa sensación desaparecería y disfrutarías más de un juego técnica y gráficamente excelente. Por tanto, mi nota no puede ser más que un 8, sabiendo que la temática del juego puede dar más de sí y esperemos que sigan avanzando en la próxima entrega, que se rumorea que puede desarrollarse en el antiguo Egipto o en el marco de La Segunda Guerra Mundial.

lunes, 24 de enero de 2011

De ahora en adelante..


   Ayer pude ver la última película del laureado director Clint Eastwood, Más allá de la vida. Mucho se ha hablado de ella antes y después de su estreno pues existe una diversidad de opiniones sobre la calidad del film, si bien a mi modo de ver Eastwood no ha hecho aún, como director, ninguna película que no mereciese la pena ver.



   Pude ver in situ como había gente que abandonaba la sala mucho antes de que terminase la película quizás defraudados por lo que estaban viendo, o oír comentarios no demasiados generosos tras la conclusión del largometraje. ¿Significa esto tal vez que realmente Eastwood ha hecho un mal trabajo? Si la interpretación de los actores es notable, la dirección vuelve a ser maravillosa, la B.S.O. y la fotografía magníficas y el guión es de Óscar, ¿porqué esa disparidad de criterios? Eso es lo que trataré de esclarecer en las siguientes líneas.

   Por un lado tenemos la sombra de hombre duro que acompaña siempre al bueno de Clint, pues su fama se la debe a papeles como el del detective Harry Callahan (Harry "El Sucio") o a esos vaqueros rudos del Spaguetti Western que inmortalizó junto al gran Sergio Leone. Esta imagen se contradice totalmente con la del Eastwood director, pues su cine se desarrolla por otros derroteros. Los fans que ganó en su etapa de actor son los que ahora se ven desilusionados con sus películas, pues no es el producto que esperan. Hay otra gran película de Eastwood, Gran Torino, dónde paradójicamente hace referencia a este asunto. En ella, su despedida como actor, interpreta a un personaje que resume toda su carrera como actor, un tipo duro, valiente, un antihéroe arrogante y chulesco que sin embargo deja al descubierto un corazón enorme. Esta  simbología que Eastwood refleja en Gran Torino, coincide con la dualidad de su cine, lleno de acción y violencia como actor y repleto de historias humanas, de sensibilidad, mucho más realista y cercano cuando se encuentra tras la cámara.



   Sin embargo, lo que más daño a hecho bajo mi punto de vista ha sido la campaña de marketing que precede al estreno. Se nos vende a priori una historia de terror psicológico y sobrenatural, de fantasmas y espíritus campando a sus anchas por la pantalla y lógicamente, el espectador que compra la entrada se sentirá estafado si no ve una secuencia en la que al médium se le tornen los ojos de blanco y fenómenos extraños comienzen a desencadenarase sin control... Nada más lejos de la realidad. El tema de la muerte aparece en la película pero no es el tema principal, es quizás un punto de apoyo que usa Eastwood para narrarnos otra historia totalmente distinta. Tres personas diferentes en todo, en tres sitios distintos del planeta sufren una experiencia relacionada con la muerte, ya sea propia o la de alguien cercano. A partir de ahí, la historia que se nos quiere contar es la de como esas personas siguen con su vida y de cuanto esa experiencia los ha cambiado. No se trata en ningún momento de centrarse en si existe vida tras la muerte o no, o como sería ese mundo sobrenatural. Esa es una cuestión secundaria, algo que queda claro cuando al médium (Matt Damon) le preguntan que dónde se encuentran las personas con las que contacta, y él responde que no lo sabe, que después de más de mil contactos o lecturas todavía no lo sabe.

   Esta teoría se ve reforzada cuando somos conscientes de la mala traducción que han hecho las productoras del título original. En España, se ha titulado como Mas allá de la vida, con lo que hace una clara referencia a ese ya mencionado mundo espiritual y sobrenatural, pero el título original en inglés de la película es Hereafter (como el libro que la periodista francesa acabará escribiendo en el film), un término que se traduciría en un contexto normal al castellano por "de ahora en adelante..", lo que remarca más el lado humano de la historia y se aleja de lo paranormal. En resumen, acudan a ver esta sensacional película del maestro Eastwood, pero háganlo siendo conscientes de que van a ver una historia que habla de seres humanos que deben superar una experiencia traumática relacionada con la muerte y de cómo intentar reconducir sus vidas. No esperen espectros que los levanten de la butaca, pues se llevaran en tal caso una enorme decepción en lugar de un buen susto.